Aunque años antes un grupo de jóvenes realizaba
actividades bajo la denominación de «Juventud Porteña», fue en noviembre de
1932 cuando se confeccionó el reglamento general para el funcionamiento del
colectivo y su posterior inscripción en los registros públicos.
El domicilio quedó fijado
en la calle Faro nº 4 y el objeto de la sociedad era: «Tener un local propio que sirva para las reuniones de
todos sus componentes, en el cual se pueda pasar un rato de tertulia, tener
libros y revistas con que poder entretenerse, hacer giras a los campos y
fomentar toda clase de deportes».
¿Qué hace a una
asociación como esta parte fundamental del deporte isletero en particular y del
canario en general?
En los años treinta del
siglo XX, el waterpolo tuvo un arraigo importante en Gran Canaria, con partidos
tanto en el antiguo Club Náutico como en La Puntilla (Playa de Las Canteras).
Uno de los pioneros en competir en este deporte fue, precisamente, la Juventud
Porteña. El primer partido del que se tiene constancia se disputó el domingo 2
de septiembre de 1934 frente a otro conjunto isletero, el Tulipán Club, con un
resultado de 0-0. El domingo siguiente se jugó el partido de desempate, que
volvió a saldarse con una igualada, esta vez 1-1. Las alineaciones fueron las
siguientes:
·
Tulipán Club: Borges, F. Delgado, J. Puig, San Ginés,
L. Guerra y D. Sánchez.
·
Juventud Porteña: M. Jorge, A. Bruno, Domingo, J.
Mirabal, F. Jorge, A. Morán y J. Cabrera.
La expectación en torno
al waterpolo continuó creciendo con la disputa de estos encuentros. Así, a
finales de ese mismo mes de septiembre, Manuel Texeira, propietario del
Balneario «Las Delicias», donó un trofeo para disputar la Copa Las Delicias. A
partir de ese momento comenzaron a surgir otros clubes en el resto del
municipio y a celebrarse numerosos e interesantes encuentros en la playa de Las
Alcaravaneras. Sin embargo, la rivalidad entre los dos equipos de La Isleta se
mantuvo durante años, marcada incluso por importantes piques motivados por el
traspaso de jugadores de un club a otro.
Como se puede comprobar,
el waterpolo es otra de las disciplinas en las que La Isleta contribuyó
decisivamente a su asentamiento y expansión. Si conoces a alguien que
practicara waterpolo en La Isleta (o que fuera del barrio y jugara en un club
externo) y quieres contar su historia, o si conservas fotografías de la época,
no dudes en escribir a deporteisletero@mail.com.
Esta publicación forma parte del proyecto «Apuntes históricos del deporte en La Isleta», realizado por el Club Deportivo Ayurkan y financiado por el Cabildo de Gran Canaria.


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